Texto: Lara Briden
Traducción: Flora Bosch
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Sofocos nocturnos, cambios de humor y períodos muy abundantes. ¿Ya llegó la menopausia? ¿Y tienes sólo 42 años? No, todavía podría faltar una década para eso. Se trata de la perimenopausia o segunda adolescencia, el período que puede comenzar entre doce y dos años antes de la última menstruación.

La perimenopausia no es lo mismo que la menopausia, que es la etapa de la vida que comienza un año después de la última menstruación.

Por suerte, los síntomas de la perimenopausia son temporales y responden a los tratamientos simples que te presento a continuación.

El primer paso para sentirte mejor a los 40 años es entender lo que le está pasando a tu cuerpo. En pocas palabras, durante la perimenopausia, los estrógenos se suben a una montaña rusa, mientras que la progesterona sale de escena en silencio.

Los estrógenos se suben a una montaña rusa

Cerca de los 40 años, es posible que tus estrógenos comiencen a fluctuar: pueden llegar a aumentar hasta tres veces el valor de cuando eras más joven y luego volver a descender a casi nada. Una y otra vez, mes tras mes. A esto me refiero cuando digo que los estrógenos se suben a una montaña rusa durante la perimenopausia.

Dentro de los síntomas de estrógenos altos, podemos mencionar el dolor de mamas, los períodos abundantes, la retención de líquidos, los estados de ánimo irritables y, en algunos casos, reacciones de histamina o mastocitos.

Por otro lado, dentro de los síntomas de la caída de los estrógenos, podemos mencionar la depresión, el aumento de peso, y los sofocos y sudores nocturnos.

La progesterona se vuelve deficiente

Al mismo tiempo que los niveles de estrógenos suben y bajan, la progesterona desaparece silenciosamente, lo cual es desafortunado, porque esta hormona podría proteger el sistema nervioso de las turbulentas fluctuaciones en los niveles de estrógenos.

La progesterona disminuye durante la perimenopausia porque es difícil de producir. A diferencia de los estrógenos, que se producen en el momento previo a la ovulación, la progesterona se genera sólo después de que haya habido ovulación, pero no es tan fácil que esta tenga lugar, sobre todo a medida que te acercas a los 40 años y comienzas a tener mayor cantidad de ciclos anovulatorios.

La progesterona baja produce síntomas como insomnio, períodos abundantes y migrañas frecuentes.

Cómo sentirte mejor a los 40

Una opción es estabilizar tu sistema nervioso con magnesio y taurina, un aminoácido. Estos dos nutrientes pueden aliviar los sofocos y mejorar el sueño.

También puedes reducir la histamina y la activación de mastocitos para disminuir la sensibilidad a los estrógenos.

Si reduces el consumo de alcohol, mantienes un microbioma intestinal saludable y tomas suplementos como yodo y D-glucarato de calcio, puedes evitar que los estrógenos aumenten demasiado. Encontrarás más información en Cómo disminuir el estrógeno (en inglés).

También puedes tomar progesterona bioidéntica (igual a la producida por el organismo), que ayuda a aliviar los síntomas que producen tanto el exceso como la deficiencia de estrógenos. La progesterona también estabiliza el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y ayuda a la función tiroidea. En la Guía para el uso de la progesterona en la salud de las mujeres (en inglés) te brindo más información.

Podrás leer más al respecto en mi libro Cómo mejorar tu salud hormonal, que pronto editaré con Ginecosofía para Latinoamérica.

 

 

 

 

 

Lara Briden

Médica naturópata especialista en el ciclo menstrual. Ve el cuerpo como un sistema lógico y regenerativo que sabe qué hacer cuando se le brinda el apoyo adecuado. En sus veinte años de práctica, ha aprendido que los problemas de la menstruación responden increíblemente bien a la nutrición y otros tratamientos naturales. Su misión es llevar ese mensaje a las mujeres en todas partes para empoderarlas y que tengan períodos fáciles y asintomáticos.